Te explicamos cuáles son los problemas sanitarios que pueden surgir en tu restaurante o bar y  cómo los podemos evitar.

Identifica los 4 causantes de intoxicación para mantener tu restaurante seguro

Te explicamos cuáles son los problemas sanitarios que pueden surgir en tu restaurante o bar y cómo los podemos evitar.

Para tener un restaurante seguro, además de atender al aumento de trabajo post-pandémico, necesitáis estar atentos a aspectos de la salud para evitar un problema cada vez más repetido: la intoxicación.


Tras la situación pandémica que nos ha tocado vivir, la vuelta a los restaurantes y bares es uno de nuestros planes favoritos a hacer con familia, amigos/as o compañeros/as de trabajo. Parece que ya no recordemos qué diferencia tiene el café de nuestra casa con el de la cafetería en la que solemos quedar con ellos. Sin embargo... ¿Cómo evitamos la intoxicación?


Listado de los principales riesgos que causan una intoxicación:


1. Humedad


A la hora de guardar la comida o bebida, ya sea la de nevera, congelador o la de exterior, hay que tener en cuenta la humedad, ya que ayudan a la conservación de cada uno de los productos que tienes, ya sea de un yogurt o de un zumo de naranja. 


Normalmente, el exceso de humedad consigue que la comida madure más rápido de lo normal y acabe teniendo hongos o caduque más rápido de lo que se esperaba. 


Por eso mismo, para tener un restaurante con las condiciones idóneas para que sea seguro, hay que guardar cada uno de los alimentos teniendo en cuenta la humedad y, unidas a ella -explicadas más adelante-, la temperatura y el oxígeno. Así, evitarás la intoxicación entre tus clientes y ofrecerás los productos con la calidad con la que quieres ofrecerlos. 


2. Acidez del medio


Seguro que te suena más el concepto ‘Salmonella’, que no define al grupo en general, pero son un tipo de bacterias que se generan en los alimentos por su deterioro teniendo en cuenta la acidez que tiene el producto. Eso puede generar mohos o levaduras.


Tomando ese tipo de alimento, te lo podemos asegurar, tendrás antes una intoxicación que un pequeño momento de relax durante el día. La Salmonella es conocida en alimentos como el queso, pero hay otras como la E. Coli, que está en productos como la carne picada. 


Este tipo de bacterias se evitan, sobre todo, por la higiene del restaurante o del bar. Algo tan sencillo como lavarse las manos cuando acabas de tratar un producto concreto, limpiar la tabla de cortar o no utilizar los mismos cubiertos son formas de evitarlo ya que produces un ambiente cómodo para el producto y para mantener tu restaurante en el estado que deseas. 


3. Oxígeno


No tenemos un barco o un puente metálico, pero cuando te comes una manzana y dejas un trozo que no te has comida, ¿has visto que se oscurece? Este es un efecto de la oxidación. Esto sucede, a ritmos diferentes, en todos los alimentos. 


Además de tener efecto en el sabor, acaba convirtiendo los alimentos en algo que no podemos consumir. Si tienes una mandarina con un trozo verde, efecto de la oxidación, no evites comerte ese trozo, tírala porque afecta a todo el producto.


¿Cómo evitamos esto? Teniendo control diario de nuestros productos de nuestro restaurante o bar, sobre todo, aquellos que tardan menos en caducar. La fruta y la verdura son las que más afectadas quedan y, si un trozo está infectado, recuerda: ¡tira toda la pieza! 


4. Temperatura


Cuando piensas en temperatura quizá piensas en una sopa fría de melón o en una sopa de pescado caliente, pero quitándonos las ganas, hablemos de los problemas que trae la temperatura en tu restaurante y hablemos de lo que puede ser una posible intoxicación.

Pongamos un ejemplo en el que unimos la oxidación y la causa la temperatura; como pasa con la carne- como veréis, para tener en cuenta los problemas, normalmente, la humedad, el oxígeno y la temperatura siempre tienen lugar en el mismo momento-. Por eso, nunca tenemos la costumbre de guardar la carne fuera de la nevera, algo a lo que estamos acostumbrados por conocimiento general, pero a todos nos ha pasado volver de la compra y dejar una bandeja de carne fuera. 
 

¿Cómo conseguimos un restaurante sin intoxicación?

Para conseguirlo, no es tan complicado- ¡de verdad!-. Como habéis visto, además de la acidez; si hablamos de temperatura, humedad y oxígeno, suelen aparecer en la misma situación, eso ya facilita el control. 


Por eso mismo, para conseguir que nuestro restaurante sea seguro y no tenga posibilidad de crear una intoxicación, fijémonos en los consejos que acompañan a los productos y preguntemos a los vendedores en el caso de las frutas y verduras, para guardarlas con la temperatura que toca y teniendo en cuenta, incluso, la época del año. Melón para Navidad ya sabemos que tiene su complicación. Conozcamos nuestro producto y protejamos a nuestro cliente, ¡que aproveche! 

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